El Odio del Red Hook

*Artículo original en inglés. Traducción de Ana Puga.

El Red Hook Criterium ocurrió en Brooklyn por novena ocasión el 30 de abril de este año. La carrera, si analizamos los números en papel, podría parecer un gran éxito, y en muchos aspectos lo fue. Sin embargo una simple búsqueda online sobre lo que ocurrió puede hacernos creer que no todo salió tan bien.

Al inicio de la final varonil la motocicleta insignia se detuvo inesperadamente causando un choque masivo de competidores. Como en cada Red Hook Criterium, siempre hay miles de espectadores y miles de teléfonos móviles grabando cada segundo de la acción, por lo que muchas versiones de video del accidente llegaron a internet en cuestión de minutos. El morbo alrededor del mismo no dio espacio a que se hablara de cualquier otra cosa relativa a la competencia. De no ser por ese incidente, esta hubiera sido la carrera más segura en años.

La sorprendente viralidad del asunto, al igual que comentarios de enojo y odio proviene de quienes al parecer no están involucrados en el ciclismo competitivo más allá de los highlights que pueden pescar en Youtube y de salir a pasear en sus bicicletas de piñón fijo muy de vez en cuando. Muchas de estas personas no estuvieron remotamente cerca de la carrera y sin embargo han emitido opiniones ‘calificadas’ sobre el incidente a partir de un clip de apenas 20 segundos que no muestra nada más que el choque. El nivel de ignorancia es, y sigue siendo, algo de qué maravillarse.

Hubieron hasta teorías alrededor de la motocicleta. Gente preguntando por qué el piloto decidió detenerse en medio de la carrera o por qué simplemente ‘no se quitó del camino’ y culpando a los organizadores de todo. Algunos inclusive criticaron el hecho de que hubiera una motocicleta ahí, como si alguien simplemente se hubiera atravesado accidentalmente en la pista.

Para quienes no están al tanto, la motocicleta falló justo en el momento en que la carrera iba arrancando, por lo que el tiempo que el piloto tuvo para reaccionar fue nulo antes de que el pelotón de ciclistas lo alcanzara. Fue un error humano y no había nada que el conductor pudiese hacer bajo esas circunstancias. Estamos hablando de un piloto lo suficientemente experimentado que ha conducido en cada Red Hook Crit en Brooklyn desde que se institucionalizó su uso. Todo esto sin incidentes, hasta ahora.

Si no estás acostumbrado a este formato de competencia, o fuiste de los que comentaron online que las motocicletas no deberían participar en competencias de ciclismo, aquí está la explicación por la que son fundamentales en Red Hook Criterium, de acuerdo al director de la competencia:

“Como recordatorio, la función principal de la motocicleta es barrer a los competidores eliminados del circuito y proveer de una referencia visual y auditiva a espectadores, competidores, fotógrafos, personal médico y jueces de pista cuando pelotón se acerca. En una situación donde los jueces de pista se encuentran trabajando en limpiar el circuito antes de que el pelotón regrese, la presencia de las motos es crucial.”

Claro que habrá medidas para prevenir que esto vuelva a suceder: ampliar la distancia entre la motocicleta insignia y el pelotón, además de echarla a andar desde antes de que la competencia inicie. Considerando que esta carrera se ha hecho catorce veces usando motocicletas y no había habido incidentes previos a Brooklyn N.9, es fácil entender por qué no se había tomado mayor precaución sobre este asunto antes.

Daniel Holloway, quien es uno de los corredores de criterium más respetados a nivel profesional en Estados Unidos comentó públicamente en su página de Facebook acerca del incidente después del evento. Algunas de sus observaciones fueron:

– Es uno de los venues más seguros en los que he competido en cuanto a las condiciones del asfalto y el diseño del vallado.
– Creo que es el único circuito completamente cerrado (sin cruce de espectadores) en el que competiré este año, lo cual es excelente.
– Sin duda volvería a competir sin cuestionar a la organización por la seguridad que plantea para el evento.

Es una verdadera pena que escuchemos menos sobre la retroalimentación positiva, que aquella que proviene de personas que no tienen experiencia compitiendo.

Platiqué con Colin Strickland, ganador de la competencia en Brooklyn este año y la de Milán el año pasado. Él compite a nivel elite en ruta y acaba de regresar del Tour de Gila. Le pregunté acerca del sentir general en otros competidores acerca del evento y también apoyó la postura de Holloway.

“Cada competidor experimentado del que he escuchado ha reflexionado sobre el incidente y ha llegado a la misma conclusión, literal. La carrera es ejecutada cuidando detalladamente la seguridad del competidor y eliminando variables que pueda ocasionar cualquier tipo de incidente.”

Michael Stromberg fue otro competidor involucrado en el accidente. Calificó para la final en la trigésima tercera posición y desafortunadamente no pudo librar el choque. Sufrió laceraciones por las que tuvo que ser trasladado al hospital para la curación correspondiente y algunos puntos, pero ya se encuentra de regreso sobre la bicicleta. Al principio se encontraba furioso por el incidente que lo dejó inhabilitado para continuar en la carrera:

“Los días siguientes me sentía cada vez más enojado por no sentirme habilitado para rodar, cuando eso es lo más importante en mi vida. Me estoy reconciliando con ello, y entiendo que fue un accidente. Sé que RHC hace un gran trabajo al procurar que el Crit sea lo más seguro posible y esto fue simplemente un desafortunado hecho sin precedentes. El Red Hook Crit sigue siendo mi competencia de ciclismo favorita y ahora lo único que quiero es recuperarme rápidamente para volverla a competir.”

Michael no saltó a las redes sociales con este comentario en cuanto pudo. Compartió el clip justo después de volver a casa del hospital, avisando a todos que se encontraba bien. Y en otro post mencionó el accidente como ‘mierda’, pero también comentó que aún adoraba competir y que iba estar presente en la siguiente carrera en Londres.

Si alguien que fue afectado directamente por el accidente ha podido procesar sus ideas al respecto de manera razonable, encuentro necesario preguntar ¿por qué hay tantas personas, que tienen poco o nada que ver con la carrera, incapaces de moderar su opinión antes de comentar y/o compartir algo sobre el accidente?

Internet ha amplificado nuestra necesidad de estar actualizados y de ser vistos y necesitados. El contenido no importa, lo que importa son los ‘likes’ y las interacciones. Eso es lo que nos hace sentir aceptados en un mundo cada vez menos humano.

Parece que no ya no hay matices sobre la opinión general del evento. O la gente lo adora, o lo odia. Mientras el video del choque se viralizó y el video de una gran victoria en solitario obtuvo muy poca atención, es fácil comprender por qué muchos de los espectadores a distancia están más al pendiente de los errores del evento. Han visto demasiadas veces los peores veinte segundos de un evento meticulosamente organizado y que dura doce horas.

Le pregunté a Michael si consideraba justificable el furor en redes sociales:

“Es difícil responder, el video de la masacre fue vaciado dentro de la tormenta de redes sociales. De no haber un video de la aparatosa escena y sólo hubieran leído sobre ello, no hubiese creado tanto alboroto. Así que no puedo decir si está justificado, es lo que es, y el Internet contribuye a expandir información como pólvora, lo cual puede ser injusto.”

La respuesta de Colin a la misma pregunta:

“Creo que el incidente de la motocicleta fue la vía fácil de muchos para obtener un encabezado amarillista sobre la carrera. La reputación de RHC como un evento peligroso (justificado o no) contribuyó a la irresistible conclusión de los críticos: «Se los dije». Los errores humanos ocurren en cualquier momento y es terrible que este error con un desafortunado timing tenga efectos como este.”

Ya había notado antes que el criterium recibe mucha más atención que las otras carreras porque el organizador lo ha planeado para ser excesivamente popular y amigable con el espectador. Esto es precisamente lo que el ciclismo necesita, y desafortunadamente es también es por lo que la carrera también ha ganado opositores. Cada choque y caída son captados en video por espectadores que lo lanzan al mundo para que comenten sobre ello, y los menos calificados son los que más opinan al respecto.

Hubo mucha presión online por parte de los detractores del evento solicitando una disculpa pública por parte de los organizadores. Finalmente tenían un video de todo y una imagen mental de lo que les parecía mal en el evento. Y con el video viralizado, esa pequeña comunidad creció a una turba enojada. Era momento de doblegar el evento y de que los organizadores se arrepintieran de los pecados que sus detractores percibían como ofensa. El por qué los espectadores sentían esta necesidad de recibir una disculpa es algo que nunca entenderé. Después de una semana, y en contra de toda recomendación legal, el organizador sí ofreció una respuesta. Muchas otras personas respaldaron y defendieron apasionadamente el evento, por lo que el organizador consideró oportuno alivianarles la labor.

El Crit dejó de ser otra carrera ilegal alrededor de las calles adoquinadas del barrio. Puede que muchos no estén de acuerdo con la manera en que la competencia se ha expandido, pero eso está fuera de esta discusión. Con un crecimiento efervescente y los patrocinadores que conlleva, la decisión de hacer una declaración oficial publicada en los canales de sus redes sociales es mucho más que un buen gesto de consideración de la organización. Hay que consultar términos y condiciones legales y esa maquinaria no avanza con la misma facilidad que la indignación pública.

Considerando el morbo e ignorancia alrededor de la cual giran los comentarios, al igual que mensajes dirigidos personalmente al director que han estado llegando desde aquel sábado, es lógico que exista hermetismo de la organización a comentar sobre el incidente. Y sé que el director de la carrera sí quería formalizar una postura al respecto, a pesar de quienes le advirtieron que no lo hiciera. La gente molesta se convertirá en lo que sea y encontrará algún pretexto en cualquier cosa para fortalecer un argumento que mantenga vivo este debate.

Debo resaltar que muchos de los que exigían una disculpa pública conocen a los competidores o los consideran lo suficientemente cercanos como para contactarlos directamente e informarse que siempre ha existido un diálogo abierto con la organización a partir de un email enviado personalmente a cada competidor involucrado en el accidente.

He escuchado historias de terror de criteriums de ruta donde los competidores acaban en el hospital y nunca han sido contactados por la organización de la carrera para preguntar si están bien. Cuando te inscribes a una carrera estás asumiendo responsabilidad legal por tu vida y estás al tanto de las consecuencias que eso puede tener cuando la nube de polvo ceda y las ruedas dejen de girar.

Red Hook Crit es único en ese aspecto a pesar de ser un evento medianamente grande, pero aún depende de mucha responsabilidad humana. Los organizadores escuchan a los competidores y están abiertos a retroalimentación y nuevas ideas. Esperamos que eso no cambie a pesar de la forma en la que la gente reaccionó al incidente y los mensajes personales que recibió el director.

La competencia fue creada en comunidad, misma que ha evolucionado y lo seguirá haciendo, y se mantiene en pie. Los equipos y competidores que compartieron el video del accidente debieron haberlo pensado dos veces antes de hacerlo ya que ellos también pertenecen a esta comunidad. No estoy a favor de maquillar los hechos. Lo que pasó, pasó. Y el video ya estaba ahí para que todos lo viéramos. Pero todos aquellos que consideran relevante el evento o que deberían de respaldarlo parecen indiferentes al daño que han causado a la reputación del Crit al agregar este tipo de presión a la organización.

Ellos obtienen un gran beneficio del evento: no hay otra carrera que atraiga tanta atención dentro del mundo del piñón fijo. El evento es un escaparate para equipos, competidores, productos y talento durante la carrera y el alcance de audiencia que tienen es mucho mayor que en cualquier otro lugar donde decidan participar. ¿Por qué eligieron compartir el peor momento del evento cuando todavía esperan con ansias participar en la siguiente carrera en Londres?

Internet no cambia a las personas con la frecuencia y en la forma en que nos gustaría. Sólo nos ha dado una perspectiva más amplia a través de la que podemos realmente ver cómo somos. Es el alcohol del siglo XXI. En vez de cerveza, ahora tenemos un teléfono en nuestras manos. Sólo tenemos que elegir el nombre y perfil que deseemos y agregar distancia física con las demás personas para garantizar algo de anonimato y despojarnos de las consecuencias reales de nuestros actos. Gracias a esto cada vez somos más temerarios, muchas veces más de lo que es prudente ser.

Colin watercolor

Illustracion de Robert Hogan: http://www.instagram.com/robhogan_

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